Soldados de Franco en Ser Historia de la Cadena Ser

Esa fuente, escrita después de su visita a Egipto en algún momento de mediados del siglo V a. C. es una de las más importantes que existen. Solo tiene un error, o un olvido, y es que no menciona la Esfinge. Se ha dicho que pudo haberla pasado por alto porque sencillamente no la vio al estar cubierta de arena. Pero resulta extraño que los sacerdotes que le hacían de guía por ese inmenso parque arqueológico que cuando Heródoto lo visitó ya tenía más de 2000 años, no hicieran la más mínima mención a ella.

Una crónica de los persas

De Heródoto, Cicerón dijo que era el padre de la Historia. Y esa etiqueta ha llegado hasta nuestros días. A mí siempre me ha parecido realmente un tipo simpático y le tengo cierto cariño. Sus nueve volúmenes, aparentemente deslavazados, son en realidad, según algunos críticos, una historia de los persas que en aquella época estaban haciendo de las suyas intentando expandirse por el continente europeo a través de Grecia. No lo consiguieron y Heródoto fue el primero en contarlo. Como buen reportero de guerra, no perdió la oportunidad para ponerse en chaleco de “prensa” y estar en primera fila. Se le ha acusado de inventarse cosas o de fabular. Pero muchas de esas fábulas con el paso de los años se han convertido en realidad, lo que da más valor a su obra. No era extraño en la época copiar de otros autores. Es más, era una señal de sabiduría y sofisticación. Seguramente él lo hizo, pero no es menos cierto que la mayor parte de su historia, es, hasta donde sabemos, real.

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